jueves, 22 de mayo de 2014

Bizcochitos de Fruta & Fibra caseros All-Bran style



Mi novio, en un alarde de sarcasmo, suele llamar a mis deliciosos snacks, panes e inventos integrales repletos de semillas y cereales, alpiste. Después, como quien no quiere la cosa, me roba un trozo tras otro mientras se intenta convencer a sí mismo,  inútilmente, de la conveniencia de lo que ha dicho. Él, como muchos otros, no lo sabe pero le gusta tanto como a mi (bueno quizá no tanto), toda esa comida que ha caído en desgracia y ha perdido el glamour por estar etiquetada como comida dietética para enfermos o personas con estreñimiento. 

El bizcochitos de Fruta & Fibra no nos suena tan excitante como el brownie o el bizcocho con fresas y nata, y sin embargo puede llegar a ser algo tan tentador como ellos si tan solo nos parasemos a mirar la elegancia de la comida sencilla y sin pretensiones. 

No soy una consumidora habitual de los bizcochitos all-bran, porque los encuentro demasiado pastosos y dulces. Pero cuando vi, la receta de Nika de Denikatessen y leí que había conseguido hacer una versión de ellos más abizcochada y menos dulce supe que estaban hechos para mi. Y lo están. Vaya si lo están. Era tal mi impaciencia por probarlos que no he podido ni siquiera esperar a que se enfriaran para incarles el diente y mis expectativas se han cumplido de largo. Esponjosos, suaves, con un delicioso aroma a canela y cereal, sencillos y nutritivos. Algo que ahora que estoy un poco triste y pesarosa, me ha sabido a paraíso terrenal. A mi novio, por cierto, también le han gustado mucho. 

Sin más preámbulos comparto la receta ligeramente modificada, de Denikatessen esperando que la disfrutéis tanto como yo. Podéis leer la receta original aquí. .


{RECETA DE BIZCOCHITOS DE FRUTA & FIBRA TIPO ALL-BRAN }

INGREDIENTES
  • ½ cup (40 gr.) de salvado de trigo integral
  • ⅓ cup (30 gr.) de copos de avena finos
  • 2 tbsp. (20 gr.) de pasas 
  • ¼ cup (56 gr.) de compota de manzana sin endulzar
  • 2 tbsp. (28 gr.) de yogur natural
  • 2 tbsp. (30 ml.) de leche
  • 1½ tbsp. (22,5 ml.) de aceite de girasol
  • ½ tbsp. (10 gr.) de melaza
  • 3 tbsp. (38 gr.) de azúcar moreno oscuro o panela
  • 3 tbsp. (45 ml.) de agua
  • 1 cucharadita (tsp) de extracto de vainilla
  • ⅓ cup (45 gr.) de harina de trigo común
  • ½ cucharadita (tsp) de canela molida
  • ¼ cucharadita (tsp) de bicarbonato sódico
  • ¼ cucharadita (tsp) de levadura química
  • Una pizca de sal
  • 2-3 nueces picadas
  • 1 cucharada de semillas de lino
Para decorar (opcional)
  • 1 cucharada (tbsp) de copos de avena gruesos
  • 1 cucharadita (tsp) de melaza diluida en agua

PREPARACIÓN

1. Precalienta el horno a 175º C y coloca la rejilla en el centro del horno. Engrasa un molde de loaf (23x13 cm.) con aceite o mantequilla. Para que desmoldar el bizcocho resulte más fácil, corta un trozo de papel de hornear y colócalo en el molde de tal manera que el papel sobresalga por los lados largos. Reservalo para más tarde.

2. Mezcla el salvado, los copos de avena y las pasas en un bol mediano.

3. En otro bol, más pequeño, mecla la compota, el yogur, la leche, el aceite, la melaza, el azúcar, la vainilla y 1 tbsp. (15 ml.) de agua. Cuando todos los ingredientes estén bien integrados añade la mezcla al bol con el salvado, copos y pasas. Remueve bien y deja que la mezcla repose durante 15-20 minutos para que el salvado se hidrate.



4. Mientras el salvado se hidrata echa en un bol grande la harina, la canela, el bicarbonato, la levadura y la sal tamizadas.

5. Tras el tiempo de reposo, añade el resto de agua al bol, 2 tbsp. (30 ml.), y mezcla hasta que se haya incorporado.


6. Vierte la mezcla del bol mediano (ingredientes húmedos) al bol grande (ingredientes secos) y mezcla con una cuchara de madera o espatula sólo hasta que los ingredientes se hayan combinado. Añade las nueces y las semillas de lino y mezcla hasta que queden más o menos bien distribuidas. Es mejor que no utilices ningún aparato eléctrico para ello, ya que es importante no mezclar en exceso.


7. Acomoda y reparte bien la mezcla en el molde y alisa la superficie con una espátula o el dorso de una cuchara. Espolvorea por encima los copos de avena gruesos para decorar (opcional).

Yo no tenía copos de avena gruesos así que he utilizado los finos

8. Hornea el bizcocho a 175ºC durante 20-25 minutos o hasta que al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.

9. Cuando esté listo, saca el molde del horno y pinta la superficie con melaza diluida (melaza mezclada con unas gotas de agua). Deja que repose 5 minutos antes de desmoldar. Y una vez desmoldado deja que se enfrie completamente sobre una rejilla.


10.  Una vez frío, corta el bizcocho en 6 porciones rectangulares, o de la forma que desees, y sirvelos. Si te sobra alguno se conservarán bien de 2 a 3 días guardados en una bolsa de plástico hermética a temperatura ambiente. Si predieres congelarlos, envuelvelos individualmente en film transparente y mételos en una bolsa de congelación. Podrás descongelarlos a temperatura ambiente o en el microondas.


NOTAS


1. Si quieres añadir más sabor, y dulzor, a los bizcochos puedes sustituir el agua por zumo de frutas natural o utilizar otros aromas y especias, como: ralladura de cítrico, nuez moscada, extractos varios (almendra, avellana, ron...)

2. En caso de no tener compota de manzana se puede sustituir por plátano muy maduro machacado, puré de calabaza o puré de zanahoria. En los dos últimos casos puede que sea necesario añadir más azucar o edulcorante apto para hornear, para compensar. En caso de usar compota de manzana dulce quizá sea necesario modificar la cantidad de azúcar.

3. La melaza se puede sustituir por mil, sirope de arce, sirope de agave...

4. En cuanto a los frutos secos, semillas y fruta desecada, se pueden modificar a gusto de cada uno sin ningún problema.